Existen varias técnicas para hacer un mural.


La pintura al fresco que se ejecuta sobre un revoque fresco de cal y arena. En el buon fresco, se aplica el color en la última de las varias capas de yeso. Los colores utilizados son pigmentos diluidos en agua. Al secarse, la cal contenida en el yeso reacciona químicamente con el dióxido de carbono del aire, formando una película de carbonato de calcio que une de forma estable los colores a la pared.


La pintura mural al fresco secco o pintura a la cal. Se aplica sobre el revoque seco, en que la cal apagada (hidróxido de calcio) se utiliza aquí como verdadero aglutinante para disolver los colores. El efecto del fresco secco es inferior al del buon fresco, pues los colores no resultan tan claros, ni la pintura tan duradera.


El Marouflage está pintado sobre tela y amurado luego al soporte. La cal tras el proceso de carbonatación aglutina los colores y estos pasan a formar parte del muro, que presenta una superficie lisa y cristalina que envuelve los pigmentos.


Pintura mural al óleo o al temple: La utilización de otras técnicas de pintura mural se debe al deseo de obtener sobre el muro resultados similares a los conseguidos sobre tela, especialmente por lo que se refiere a la variedad e intensidad de los tonos y a los esfumados. Se necesita una pared seca y lisa donde se da una mano de cola para sellarla y estando esta seca se pone una masilla de yeso con cola, luego se le dan manos de imprimación de óleo.


En el siglo XX cuando la pintura mural se renueva totalmente, se recupera la técnica de la pintura al fresco y se experimenta con nuevos soportes como cemento, hormigón, materiales sintéticos,... sobre los que se emplean pinturas acrílicas, vinílicas, silicatos, emulsiones, etc., entrando en mundo desconocido hasta el momento.


La fotografía también aporta en la decoración de muros con los llamados fotomurales. Impresos en papel fotográfico tratado con tinta UV estable y con pegamento para adherirlos a la pared están hechos en varios bloques que se unen hasta llenar la pared.


También esta la frescografía. La frescografía usa impresiones digitales sobre varios materiales como papel, telas imprimadas cerámica, vidrio, pvc y películas plásticas. Se imprimen en grandes formatos que se diseñan desde una base de datos con miles de imágenes.


Otro tipo de murales son los pintados con pinturas acrílicas y vinílicas sobre muros de pasta,

tirol o cemento. Estos murales hechos a la medida logran dar las sensaciones espaciales que los del buen fresco solo que su duración es limitada y depende mucho de las condiciones de la pared y de la calidad de los pigmentos.



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